Emprendedores felices

“Cuando el cerebro está positivo, libera neuroquímicos llamados aceleradores de éxito como la dopamina y enciende una parte del cerebro que te permite percibir más posibilidades y procesar más información”, asegura Shawn Achor, autor de The Happiness Advantage.

En estos tiempos de crisis, la incertidumbre y el derrotismo lo ocupan todo. Las conversaciones siempre acaban con un “no me puedo quejar”. Una actitud conformista y gris invade el clima social. Por eso el optimismo es más importante que nunca. En situaciones desesperadas, optimismo desmesurado. Porque siempre la última palabra la tenemos nosotros mismos. Podemos elegir entre ver la botella medio llena o medio vacía. Escoge un prisma optimista desde el que mirar las cosas y conseguirás saltar los obstáculos más fácilmente.

Ante esta situación de pesimismo en el panorama laboral, mucha gente se está embarcando en la aventura emprendedora. Es un largo camino, pero es una inmejorable oportunidad para hacer realidad nuestros sueños. Talento, buenas ideas, trabajo y paciencia son ingredientes que no pueden faltar a la hora de lanzarte a desarrollar tus proyectos. Pero hay un valor por encima de todos, una condición sin la cual el resto no podrá funcionar: el optimismo. Una actitud que nos dará alas para romper todas las barreras que se nos presenten. Para ser feliz, un emprendedor necesita del optimismo.

 

8 consejos para gestionar el tiempo de un emprendedor


El tiempo es oro. Y más para los emprendedores que se lanzan a desarrollar su propio proyecto. En muchos casos, los profesionales freelance trabajan sin un límite determinado y no optimizan su tiempo. Para el emprendedor es muy importante establecer un horario y una rutina. La planificación te permitirá aprovechar cada vez mejor las horas y sacar adelante el trabajo según las prioridades que surjan día a día.

En www.idaccion.com proponen una lista de 8 consejos que nos pueden ayudar a exprimir el tiempo al máximo.

  1. Orden y organización. Invertir unos minutos en organizar tu escritorio u oficina te ayudará a administrar tu tiempo de forma más inteligente. Cada detalle puede afectar a nuestro rendimiento.
  2. Agenda. Ya sea en formato de papel como en una tablet, la agenda es una herramienta indispensable que nos permitirá establecer nuestra planificación y compromisos por escrito. La mente no es infalible y con la cantidad de ocupaciones del emprendedor la posibilidad de olvidar algún asunto es muy alta. Si lo escribes ordenadamente, te evitarás muchos problemas de memoria.
  3. Prioridades. Antes de comenzar a trabajar, es necesario pararse unos minutos a planificar el día de trabajo y el método a seguir. Priorizar los objetivos y los encargos para llegar primero a lo más importante. Una gran manera de sacarle máximo partido a tu tiempo.
  4. Planificación. Hay que tener en cuenta los imprevistos que seguro surgirán y planificar el trabajo con tiempo. Pensar a medio plazo te garantizará cumplir con los clientes.
  5. Fecha de entregas viables. Sé realista y estipula un número de horas razonables a los trabajos para evitar tardar más de lo planeado, perdiendo tu principal valor: el tiempo.
  6. Delegar. Es muy difícil ser experto en todas las tareas. Aquellas funciones que no controles, puedes externalizarlas contratando los servicios de otro freelance o repartirlas apropiadamente con el resto de socios.
  7. Descubre tus horas de mayor rendimiento y aprovéchalas. Focaliza tus prioridades en esas horas más eficientes.
  8. Descanso. La productividad no se mantiene al máximo nivel de forma continua. Un pequeño descanso de 15 minutos cada dos horas te ayudará a reiniciar la mente.

 

¿Cómo evaluar una idea para emprender?

¿Cuántas veces has pensado en una idea creativa y original con la que lanzar tu propia startup? Antes de emprender es importante someter a tu producto a un test para asegurarte de que será un buen negocio. No solo basta con un gran diseño. Desde el artículo de Carmen Gilgas publicado en  Webonomia nos presentan un test del emprendedor con varias preguntas que nos revelarán si tu idea es viable o no.

  • ¿Tiene un precio asequible? Especialmente en la actualidad, el precio es un factor decisivo, pero hay tratar de encontrar la cifra justa que nos permita recuperar la inversión cuanto antes.
  • ¿Necesita mantenimiento post-venta? Si tu producto requiere un gran esfuerzo para mantenerlo, perderás clientes.
  • ¿Su vida es larga? Además de muchos compradores iniciales, necesitaríamos que las ventas se mantengan.
  • ¿Es sencillo de fabricar? Optimizar y buscar alternativas a lo difícil y caro,
  • ¿Es fácil de usar? Cuanto menor sea el proceso de aprendizaje más fácil es llegar al usuario.
  • ¿Es seguro? Nada de peligros y cumple con las normativas existentes.
  • ¿Se elimina fácilmente? Si es contaminante tendrás detractores y si se elimina difícilmente los usuarios pueden cansarse del producto.

Desde webonomia aconsejan los siguientes extras que pueden ayudar a la venta del producto: buen diseño, superioridad respecto a la competencia, distribución fácil y original e innovación.

En definitiva, la creatividad en el emprendimiento es fundamental si bien luego entran en juego muchos condicionantes a la postre definitivos. Si se enciende la inspiración, apunta tus ideas y después somételas a este examen antes de invertir en ellas.

 

Consejos para fortalecer tu empresa

Para alcanzar el éxito, las Pymes deben comenzar con una gran estrategia de marketing basada en las 4 p’s, es decir, Producto, Precio, Punto de venta y Promoción. Estas premisas, definidas por E. Jerome McCarthy en 1960, suponen los pilares del proyecto. Hay que saber qué quiere el cliente de nuestro producto, dónde lo buscarán, a qué precio y cómo promocionarlo. Una vez hemos contestado apropiadamente a estas preguntas, se abren nuevos y decisivos factores a la hora de consolidar nuestra Pyme.

Afianzando la relación con los clientes

Con el producto ya en expansión, llega el momento de lograr una relación de confianza con el consumidor. La honestidad se antoja como una cualidad indispensable. Como señala Marcus Sheridan TEDx en el libro, “The Honest Economy”, un ejemplo muy significativo sería el de McDonalds. El coloso de las hamburguesas, tratando de ser más honesto con sus consumidores, agrega la cantidad de calorías que su menú ofrece, a pesar de disminuir las ventas. Así, consiguen transmitir unos valores de transparencia y honestidad que refuerzan la confianza.

Escuchar al cliente

Tenemos que afrontar como prioridad el feedback con nuestros clientes. No descuidar el diálogo con él y atenderle en todo momento. En definitiva, estrechar ese vínculo día a día y consolidar la imagen de empresa preocupada por su comunidad de clientes.

 

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